sexta-feira, 6 de fevereiro de 2015

EXPO CUENCA (2012)

 La relación de Jorge Matheus con sus trabajos es como el arte mismo: Multifacético. Se graduó en Bellas Artes en la Universidad Federal de Rio de Janeiro, pero la historia con sus formas de expresarse comienzan a temprana edad sorprendiendo a sus profesores y compañeros de escuela con su capacidad creativa.
Ya más adulto seguirá con sus producciones y se adentrará también en el ámbito del diseño gráfico el cual desarrollará en su país natal,  Brasil, y luego en los nuevos rumbos que toma en su vida. Uno de ellos es París, Francía. Allí continúa con sus creaciones tanto desde el ámbito de la expresión libre con sus cuadros y diseños como en el área más técnica como la publicidad.
En Madrid, dónde vive actualmente, sigue atravesando sus diferentes facetas personales de expresión. Entre ellas encuentra también la fotografía que aparece como herramienta vehiculizadora de su arte.
Parece ser que a veces no le es suficiente con sus pinturas hechas con sus propios dedos, dibujos de estilos diferentes, creación de diseños y fotografías sino que vuelve a una etapa temprana en su vida que son los grabados.
Ha expuesto sus obras en diferentes países, entre ellos Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Francía.
Y ahora tenemos la oportunidad de verlo aquí.

La exposición en Cuenca nos enseña una explosión de creatividad guardada secretamente durante un largo período y que hoy encuentra salida.
Durante el 2011 algo cambió. Viajo a su tierra natal, pero volvió diferente. Hubo un “renacimiento” de la persona y, por consecuencia, del artista.
Y este renacer tuvo que ver con el  “retomar” los grabados como forma de expresión. 
“Si quieres conocerme, mira a mis cuadros"







segunda-feira, 2 de fevereiro de 2015

Colección "Dulces Mujeres" - Grabados basados en la obra del artista MUCHA



Grabados: Jorge Matheus

Amigos & Familiares

 ¿Por qué queremos tanto
a los animales?


Perros, gatos, roedores, aves, reptiles y muchos más se convierten en compañeros de viaje en nuestras vidas. Algunas especies han evolucionado para poder convivir con nosotros, lo cual habla no solo de la especie, sino de los humanos.
“Lo quiero como si fuera mi hijo” es una de las frases que más se repiten y también una de las que más se critican. “Me duele más que le hagan mal a un animal que a un humano” es otra de las tan controvertidas afirmaciones.
Pero la pregunta es ¿Qué hace que los queramos tanto? ¿Por qué ese perro con cara de inocente puede lograr que le dé eso que no le doy a nadie más? O al menor signo de dolor en nuestra mascota se nos puede estrujar el corazón como si nos atravesaran con una daga a nosotros mismos.
¿Será verdad lo que dicen, que los quieren más que a nadie o estarán exagerando?
¿Qué puede sucedernos para que los animales sean el repertorio de nuestros más tiernos sentimientos?
Lo cierto es que los amantes de los animales, y no son pocos, los cuidan, los miman, los sacan a pasear todos los santos días, los llevan de vacaciones y se preocupan por ellos como si realmente se tratase de un hijo. Pero también es cierto que el animal fuera de su ámbito natural necesita esos cuidados para sobrevivir y nosotros tenemos que hacer las veces del mismo (alimento, paseo, cuidados, etc).
Aún así eso no explica mucho... Pero quizás si ponemos una mirada un poco más cruda podamos comprender el amor a los animales.
Primero pensemos que en la infancia los animales se entienden como humanos. En los dibujos animados aparecen como figuras humanas que hablan y piensan como cualquier otro. De hecho parte de la evaluación del desarrollo en los niños es a qué edad comprenden que los animales no son humanos. Inclusive en Japón esa edad se retrasa más, debido a que es común que las propagandas y carteles en la calle anuncian cosas para adultos pero son dibujos infantiles, como un animalito que señala el baño de mujeres u hombres, una lagartija que previene que están en obras etc. Y por supuesto el gran mundo cómic que allí tanto gusta.

Entonces, los animales, fueron en su época humanos. Fueron tan queribles y deseables como los humanos. Inclusive Freud nos explica que en la fobias cuando se le tiene miedo a un integrante de la familia, al no ser soportable, se asocia a un animal por ejemplo, que es más fácil de evitar. Ya los animales no son solo “animales” sino que se convierten en repertorios donde podemos transferir nuestros sentimientos, dicho en otras palabras, podemos poner en ellos amores, odios, miedos, alegrías.
Los animales son el reservorio seguro de nuestros sentimientos.
El otro día me pregunta una persona muy querida porque los gays amaban tanto a los perros y mascotas en general.
Y uno se queda pensando en lo que ya comenté antes y podemos repensarlo de la forma siguiente, pero no solo para un colectivo determinado sino para cualquier persona:
Los animales no cambian de opinión, no traicionan, no te juzgan por tu aspecto, no te hacen sentir vergüenza, no te lastiman adrede, no te abandona, no tienen la intención sádica de hacerte sufrir para sentirse mejores ni tienen rencor.
El animal es simple, te quiere, te espera, te busca, quiere su comida, te asocia como su líder o parte de su manada y como tal te defiende o te gruñe si es necesario. Pero siempre te busca. No le importa tu peso, ni tu aspecto, el animal no puede mentir ni engañarte...
Ahora la pregunta es inversa: Cuando una persona, independientemente del motivo (sexualidad, color, raza, etc) fue marginada, maltratada, traicionada, lastimada, abandonada, decepcionada, etc... ¿Acaso no es lógico que ponga sus sentimientos en un animal?

Sergio Alonso Ramírez

http://psicosujeto.blogspot.com.es/


Pd: Este tema no se agota solo en esto, sino que tiene más implicancias como cuando se transfieren sentimientos negativos, qué pasa cuando hay indiferencia, o inclusive cuando hay una incapacidad de empatizar con otro ser vivo. En todo la relación con el animal es “objetal”, es decir, los humanos tenemos una serie de pulsiones, emociones, energía que buscan encontrar su cause, y su meta en diferentes “objetos” que los mismo pueden ser desde los humanos, animales, relaciones u objetos propiamente dichos.


Fotos: Jorge Matheus


AMSTERDAM

 
Capital de los Países Bajos 
Ámsterdam o Amsterdam, según la pronunciación etimológica, es la capital oficial de los Países Bajos. La ciudad está situada entre la bahía del IJ, al norte, y a las orillas del río Amstel, al sureste. (Wikipedia)
Superficie: 219 km²
Fundación: 27 de octubre de 1275
Tiempo: 6 °C, viento NO a 10 km/h, 63 % de humedad
Población: 779.808 (2011) Organización de las Naciones Unidas
Provincia: Holanda Septentrional

Fotos: Jorge Matheus






El grabado es una disciplina artística en la que el artista utiliza diferentes técnicas de impresión, que tienen en común el dibujar una imagen sobre una superficie rígida, llamada matriz, dejando una huella que después alojará tinta y será transferida por presión a otra superficie como papel o tela, lo que permite obtener varias reproducciones de la estampa.
Dependiendo de la técnica utilizada, la matriz puede ser de metal (tradicionalmente cobre o cinc), madera, linóleo o piedra, sobre cuya superficie se dibuja con instrumentos punzantes, cortantes o mediante procesos químicos. Actualmente también se utilizan placas de diferentes materiales sintéticos que se pueden grabar de manera tradicional con punzones o mediante procedimientos fotográficos, digitales o láser.
Se denomina también grabado a la inscripción de texto realizada en una plancha, piedra o metal, aunque no tenga por fin realizar copias.
La primera civilización en producir originales múltiples fueron los Sumerios en Mesopotamia, hace 3000 años. Tallaban sus diseños en piedras pulidas con forma cilíndrica que luego hacían rodar sobre arcilla blanda dejando la impresión del diseño original. Posteriormente en China, tras la invención del papel, surgen las primeras impresiones sobre este material realizadas con matriz de piedra.
En Japón el grabado tuvo su auge entre los siglos XVII y XX, entre los que se encuentran imágenes paisajísticas, del teatro y de zonas de alterne, realizados con la técnica del Ukiyo-e.
Los primeros grabados europeos se producen en el siglo VI en el ámbito textil. Las primeras reproducciones en papel se realizaron en España en 1151. A comienzos del siglo XV se realizaron naipes con impresión xilográfica en Alemania y poco tiempo después aparecieron los primeros sellos en Inglaterra. Fue durante el Renacimiento el grabado se desarrolló con mayor vigor.
(Texto: http://es.wikipedia.org/wiki/Grabado - Grabados: Jorge Matheus)